Maqueta de santa María de Viladelleva

Santa María de Viladelleva
Es una pequeña iglesia románica situada en el término municipal de Callús (Barcelona). A diferencia de los demás edificios que he presentado en maqueta, este es el primero que nos ha llegado entero y operativo, es decir que cualquier persona puede ir a verlo. La noticia más antigua es del año 1025, pero no tiene nada que ver con este edificio que se considera que puede ser obra del siglo XIII.
Lo he escogido porque tiene unas características que lo hacen interesante. La iglesia fue profanada durante la guerra civil española y se restaura de nuevo en la década de los 60; después, los Amigos del Románico del Bages, hicieron una exploración en el ábside, pues la forma rectangular que tiene y la semejanza con otros ábsides del mismo estilo que hay por aquellos lugares tales como: Sant Pere del Puig (Suria) o Sant Vicenç de Ladernet (Balsareny) hacían creer que podría tratarse también de un edificio prerrománico. El resultado aportado indicaba más bien lo contrario, parece ser que de inicio ya era una iglesia románica y que tenía una clásica ábside semicircular con bóveda de ¼ de esfera, por algún motivo, derrumbamiento o iniciativa del rector, cambiaron el ábside por la forma rectangular que nos ha llegado, posiblemente los sacerdotes se sentían más cómodos oficiando en una ábside grande. Pero hay que recordar que las dos ábsides de referencia están fuertemente inclinadas hacia un lado, ya que pretendían recordar la cabeza inclinada a un lado de Jesús muerto en la cruz, cuando ésta está perfectamente en línea con la nave. De todas formas no se descarta un origen prerrománico, aunque no se conocen referencias históricas o arquitectónicas que lo avalen.
Otro punto de interés es la torre campanario, normalmente estos edificios pequeños suelen tener una espadaña, pero este tiene una sólida torre sobre la fachada principal que se apoya en la bóveda. Inicialmente consideraba que ésta no cubría toda la nave, que había un espacio abierto bajo la torre campanario y que habrían reforzado aquel lugar con algún tipo de arco, que todo ello les habría servido para el mantenimiento de la bóveda o para subir las campanas. Nada de eso, no hay arco de refuerzo y la bóveda cubre toda la nave. No es de extrañar que con este peso extra sobre la bóveda, hayan tenido que atar la nave con unos tirantes de hierro atornillados en el exterior para mantener la nave en pie.






Finalmente tenemos el atrio. Para acceder a la iglesia hay que bajar unos escalones, el edificio es más bajo que la cota de la calle. Hay una bancada en todo el perímetro, salvo en el lado de la fachada y todo está cubierto con una armadura de madera a dos aguas. El atrio, nártex o pórtico tenían una función religiosa pero también tenía otra de civil o comunal. Al finalizar los oficios, se podía reunir la parroquia, (la gente que vivía por aquellos lugares) para tratar temas de interés general por orden de la autoridad competente.
Debido a que el edificio nos ha llegado tal como habría sido en el momento de mayor plenitud, el trabajo consiste en determinar cómo era antes y porque ahora es así.
Nos podríamos encontrar ante una pequeña iglesia prerrománica rural construida en una época en que se construían miles. Posiblemente ni siquiera llegó a ser nunca parroquia, pero lo cierto, es que no se ha encontrado documentación ni restos arquitectónicos, que demuestre que en aquel lugar hubiera nunca una iglesia prerrománica.
Las maquetas que reflejan la etapa prerrománica que se han presentado hasta ahora, tienen en común que nos han llegado en ruinas y se ha pretendido ver como eran en el momento de mayor plenitud; pero todas habían evolucionado de la cubierta de madera a la bóveda de piedra y han acabado derrumbadas. La maqueta que se presenta ahora, ya nace románica y con bóveda de piedra, aún así se derrumba. 
¿Que tenía en común con las prerrománicas para que termine igual?

Primera etapa:

En origen tendríamos una pequeña iglesia de muros suficientes para aguantar una bóveda de piedra y una ábside semicircular cubierta con bóveda de piedra y de ¼ de esfera. Una puerta con arco de medio punto hecha con dovelas, centrada en la fachada de poniente y posiblemente una espadaña, pero no el atrio.

Nos ha llegado (vista por el interior) una segunda puerta que no se manifiesta en el exterior y que está fuera de lugar; es una puerta situada en el lado Norte y junto al santuario, sólo tendría sentido si sirviera para acceder al cementerio.
Una de las principales características de las iglesias prerrománicas con cubierta de madera, es que la puerta se ubicaba en el lado Sur, lo encontramos en los grandes ejemplar como San Vicenç d’Obiols y en los pequeños modelos que hemos descrito en anteriores entregas. No era ningún problema. Una cubierta de madera, no pesa mucho y el hecho de perforar el muro con una puerta no creaba problemas. Pero, ¿Qué pasa cuando encima de una puerta situamos una pesada bóveda de piedra románica? Sencillamente que cae todo.
Las bóvedas góticas descargan su peso por las aristas, bajo la bóveda puede haber un gran ventanal o una puerta inmensa y no pasa nada. Las bóvedas románicas por decirlo gráficamente, cada centímetro de muro aguanta su centímetro de bóveda; por eso si debajo no hay muro, la bóveda cae.
 
Los planos superiores nos muestran un ejemplo de bóveda románica y de bóveda gótica. En la románica podemos observar que:
  • el peso de la bóveda se distribuye de manera lineal encima del muro
  • el peso tiende a abrir los muros hacia fuera y
  • finalmente la bóveda se aplana.
En cambio la bóveda gótica no tiene ninguno de estos problemas. Bueno, las columnas se pueden arquear si no están suficientemente cargadas de peso por la parte superior, pero esto es otra historia.




























Puerta y detalle de las baldosas del atrio, las marcas las hacían con los dedos cuando el barro aún era tierno.
Las puertas en edificios románicos las situaban normalmente en la fachada de poniente. Dependiendo del presupuesto podían ser más o menos ricas como: Agramunt, Sant Pau del Camp o Ripoll. No quiere decir, que un edificio alto como Santa Maria de l’Estany o Cardona puedan tener puertas laterales, pero en estos casos hay una gran distancia entre la bóveda y la puerta, no sólo un par de hiladas de sillares como tenía Viladelleva y posiblemente todas las demás prerrománicas que colapsaron.

Segunda etapa:

En un momento no lo suficientemente bien determinado por la historia, la puerta que daba acceso al cementerio y el tramo de muro adyacente, no pueden aguantar el peso de la bóveda y se derrumba todo. 
Rehacen el edificio y consideran que la puerta es prescindible y la convierten en una hornacina que les sirve para instalar una pequeña capilla. Sustituyen el ábside semicircular por uno de rectangular, ennoblecen el santuario con una escalinata, substituyen la espadaña por la torre que nos ha llegado y construyen el atrio.

  La fachada Norte (foto izquierda) nos muestra la reconstrucción del muro a partir del colapso, si comparamos el extremo derecho de la fotografía con el lado Sur (foto derecha) apreciaremos como el único adorno que tenía el edificio (una fila de sillares cuadrados en medio de unos sillares alargados) se ha perdido.
El gran ventanal del ábside denota una época constructiva que nos demuestra que los constructores ya habían visto ventanales góticos, no es precisamente románico.

La maqueta nos permite ver varias vistas tanto del interior como del exterior, podemos observar el muro Sur (ábside a la derecha) y compararlo con el muro Norte (ábside a la izquierda) para entender el alcance del colapso del muro y la hornacina junto al ábside (antiguo paso al cementerio). Podemos ver la bóveda principal cubierta de tierra para facilitar el aislamiento térmico y protegerla de la humedad o la construcción del atrio con las escaleras de acceso.







San Ponç de Clariana

1era. Fase.
El trabajo que presento me ha recordado unos hechos que me explicaron hace unos años. Hubo un historiador de la comarca de Bages (Barcelona) en el último tercio del siglo pasado que reconocía a sus amigos que le ayudaron a preparar su tesis doctoral, que escribir sobre los siglos anteriores al IX-X, era muy fácil, pues nadie podía contradecirle al no existir documentación original; en cambio cuando escribía a partir del siglo X, tenía que ir más en cuenta para evitar de ser criticado. Sus escritos, que complacían fantásticamente al obispado de Vic fueron ampliamente divulgados y aún hoy son tenidos en consideración. Desgraciadamente son muchos los que han leído y han creído lo que aquel historiador escribía, pero pocos saben que una buena parte de lo que escribía era falso o inventado. No es ninguna critica, al final la historia refleja el momento en que se ha escrito y para quien se ha escrito. Por ejemplo, si leemos la vida de "El Cid Campeador" escrita en España en los siglos XVI-XVIII, lo presentan como un caudillo invencible, casi un ser mitológico que se dedicó a expulsar los árabes de España. Si leemos la misma historia escrita en los mismos siglos pero por los árabes, nos encontramos con un personaje pérfido y cruel que se dedicaba a matar niños para que no se pudieran reproducir y violaba tantas niñas y mujeres como encontraba. Posiblemente El Cid sería la suma de lo que explican aquí y lo que explican allá. Ver muchas caras de un mismo prisma nos hace ver el mundo de una manera más real y auténtica. En el fondo, es parte del trabajo de quien se dedica a la recuperación de la memoria histórica.
Esta extraña introducción se debe a que realmente no siempre puedes ofrecer toda la verdad en un 100%, quieres crear un trabajo que intente reflejar este 100% pero sabes que habrá una buena dosis de aportación personal debido, precisamente a la falta de documentación o restos físicos que te puedan ayudar. Si se explica correctamente, la gente lo entiende, lo que no se puede hacer, es no decirlo.
Sant Ponç de Clariana es una iglesia románica que está sumergida en el fondo del pantano que le da el nombre. No hay fotos, planos ni mucha historia que hable de esta iglesia. Queda tan poco en pie que para poder verla, el pantano debería estar casi vacío, a diferencia de otras iglesias sumergidas que un día u otro se puede ver el campanario. De ahí que no hayan fotografías. ¿Porque he elegido precisamente este edificio? 
Mi intención era hacer un trabajo con edificios de ábsides contrapuestos, el origen, la finalidad, etc.
El señor Xavier Sitjes, escribió en el año 1987 un trabajo sobre las cuatro iglesias con ábside opuestos que consideraba que habían en Cataluña (Santa María de Arles, San Pedro de Burgal, San Simeón de Centelles y Sant Ponç de Clariana) y explicaba el porque: "... el tipo de iglesia con ábsides opuestos ... es de origen norteafricano, del siglo V y fue el resultado de añadir a una basílica de tipo normal, o sea, sólo con un ábside en levante, otro en poniente, éste con finalidad martirial o funeraria. El modelo pasó a la Península Ibérica, pero no llegó a los Países Catalanes ... " En Cataluña la moda vino de Francia y aún en época románica. Pero, ¿Realmente llegó a Cataluña, o por lo menos, a la Cataluña Central la moda de los ábsides opuestos? (Para saber más)
Continuando con la lectura del señor Sitjes: "... Esta iglesia [hace referencia a Sant Ponç de Clariana] como una curiosidad por tener dos ábsides ya llamó la atención de Cesar-August Torras, a principios de siglo [se refiere al siglo 20] después, hace pocos años [1979, El románico del Solsonès], fue publicada por Vidal-Vilaseca, los cuales, sin embargo, en mi opinión, dieron una errónea descripción del contraabsis, al no tenerlo por tal, y un gráfico de la planta que no se corresponde con los restos visibles ... [la iglesia] consta citada por primera vez en 1068 en una concesión de franquicias a los habitantes de la Vall de Lord, por el conde de Urgell Ermengol IV, pero se refiere, evidentemente a un templo anterior al actual, ya que éste es necesario datarlo del siglo XII ... "
El artículo iba acompañado con una planta de la iglesia y una fotografía del contraabsis. Con estos dos únicos elementos intenté hacer todo el trabajo. Todo era demasiado fácil, finalmente le pedí al Sr. Sitjes, con quien nos une una gran amistad, si tenía alguna otra foto de la iglesia. El resultado fue espectacular y me hizo cambiar todo lo que había estado dibujando y ver que posiblemente no fuera una iglesia de dos ábsides.
En palabras del Sr. Sitjes, todo lo que presento es hipotético, pero no descartable.
El siguiente conjunto de planos muestra la iglesia de Sant Ponç tal como podría ser en la primera fase:
  • Ábside en el lado de levante con ventana de simple derrame.
  • Cubierta de madera y tejado a dos aguas.
  • Arco diafragmático en el centro de la nave para poder utilizar árboles más cortos y facilitar las tareas de mantenimiento (la nave hace unos seis metros de largo y quizás les sería difícil de encontrar árboles tan largos)
  • Paredes de unos 80/90 centímetros de espesor, suficientes para las dimensiones del templo.
  • Arco de reducción para acceder al santuario con una pequeña moldura a nivel de impostas.
  • Puerta de acceso en el lado Sur. (Posiblemente sin tímpano, sólo dintel)









La documentación aportada por el sr. Xavier Sitjes consta de un plano de planta y dos fotografías.
El plano siguiente se ha extraído del artículo que hemos estado comentado, las fotografías que siguen me permitió escanearlas de sus originales para poderlas publicar y hacer el trabajo con más coherencia.
Planta de Sant Ponç tal como el Sr. Sitjes la pudo dibujar. 
Podemos interpretar perfectamente toda la parte de Levante, Sur y Poniente:
  • el arco de reducción para acceder al santuario (Levante);
  • el arco central (arco toral segun Sitjes)
  • El contraabsis con dos hornacinas y una ventana de simple derrame.
  • No hay arco de reducción para acceder a este ábside de poniente (observamos que su sección es ligeramente inferior al primer ábside pese ser de mayor diámetro)
La idea del primer templo sale precisamente del estudio de la parte posterior del edificio, donde el último arco y el arranque del ábside coinciden en el punto donde se acabaría el primer templo, hemos de tener en cuenta además, que la nave tuvo que ser reforzada por el interior con el fin de aguantar el peso de la bóveda con que querían cubrir el templo. Esto hizo reducir el espacio interior y seguramente también se perdió el banquillo de piedra adosada al muro donde solía sentarse la gente mayor. La construcción de un contraabsis se explica porque es mucho más económico y fácil construir un muro cilíndrico y un cuarto de esfera que alargar la nave, cerrarla por poniente y cubrirlo todo con bóveda.

 
Representación de Sant Ponç en la primera etapa.
El arco central, que en la primera etapa del templo lo considero arco diafragmático, se explica por la longitud de las vigas y los árboles disponibles. Un arco toral es mucho más propio del gótico y se manifiesta normalmente en el exterior en forma de arbotantes. El románico para dar una cierta elasticidad a la bóveda y al mismo tiempo evitar que se deforme, suele utilizar el arco fajón, pero no en un edificio de seis metros de largo.

2da. Fase.
El siguiente conjunto de planos pretende mostrar el edificio que se presenta en maqueta y que se corresponde al momento de mayor plenitud del templo. El dibujo inferior derecha muestra la unión del segundo ábside con la nave. Se puede ver que se ha reducido ligeramente el diámetro absidal para no hacerlo coincidir exactamente con la anchura de la nave para entender mejor que hablamos de la unión de una obra nueva con una preexistente.


La foto muestra el lado Sur, de izquierda a derecha podemos observar el ábside de Levante, el arco de reducción, la nave, el arco diafragmático, la puerta de acceso (tapiada), otro tramo de nave, el arco que da paso al ábside de poniente y una puerta abierta en la curvatura del ábside que no se ha tenido en consideración en la maqueta. Como decoración tenemos la cornisa o imposta del arco de reducción, una forma parecida pero no coincidente en la nave y de mayor escala en el último arco. Todo ello hace pensar que la única decoración original es la primera, la de la nave y la del último arco corresponden al regrueso de la segunda etapa. También podemos observar como el segundo tramo de nave y el tercer arco comparten sillares en las primeras hiladas, lo que hace pensar que todo corresponde a un mismo momento constructivo de la segunda etapa.


Sant Ponç en la etapa de mayor plenitud.
El siguiente conjunto de planos nos muestra la iglesia de la segunda fase en varias secciones; el dibujo superior izquierda intenta reproducir el ángulo visual de la fotografía superior para poder seguir los elementos que intervienen. Recuérdese que la puerta se ha mantenido en su lugar original.


Ábside de poniente con la hornacina y la ventana de simple derrame, obsérvese el nivel de agua en el lado derecho, compárese con el plano superior para ubicarla.

La maqueta muestra diversas vistas del exterior, el interior o la entrega de la parte nueva con la vieja, en este caso los "sillares" se representan de otro color y con unas medidas mucho más homogéneas; también podemos ver el arco diafragmático, la cornisa, el presbiterio con una pequeña escalonada para solemnizar el lugar y el segundo ábside con el detalle de las dos hornacinas protegidas por unos postigos.


San Simeón de Centelles versus San Ponç de Clariana

Iglesias con ábsides contrapuestos.
En este trabajo de arquitectura comparada veremos las iglesias catalanas de San Ponç (Clariana, Solsonès) y de San Simeón de Centelles (Rajadell, Barcelona).
El abogado e historiador Xavier Sitjes consideraba que ambas iglesias eran originalmente, edificios con ábsides contrapuestos, aunque en Cataluña, este estilo constructivo no llegó a cuajar a diferencia de España donde se encuentran varios modelos que proceden de África a partir del siglo V. 
Un estudio arqueológico en profundidad que se efectuó hace algunos años, en la iglesia de San Simeón, ya demostró que el segundo ábside era más moderno y no tenía nada que ver con la construcción original. San Ponç por el hecho de estar sumergida dentro de un pantano, no ha habido la posibilidad de hacer ningún estudio arqueológico que demuestre si el segundo ábside corresponde a la construcción original o también se le añadió en una segunda etapa.
Iglesia de San Simeón (primera fase)
De esta iglesia se conocía su existencia y ubicación, pero era un montón de piedra que hacía imposible determinar forma o dimensiones.
En 1985 los Amigos del Románico del Bages emprendieron la tarea de limpieza y consolidación de muros. La puesta al descubierto de su perímetro propició que se pudiera efectuar un estudio arqueológico en profundidad que se llevó a cabo en dos campañas (años 1988 y 1989).
San Simeón se menciona como parroquia en varios listados entre los años 1025 y 1154, en listados posteriores no sale mencionada pero tampoco significa que perdiera la categoría. Es en un documento del 1306 que nos habla del "oratorio" (no parroquia) de San Simeón, adscrito a las familias de los caseríos cercanos.
La excavación arqueológica demostró la existencia de tres conjuntos arquitectónicos construidos unos a continuación de los otros:
  • en primer lugar la nave, la puerta al lado Sur y el ábside al lado de Poniente, 
  • la segunda etapa consistió en la construcción de una ábside en Levante y finalmente, 
  • la tercera etapa, consistió en la construcción de un edificio adosado a la nave que se puede relacionar con una donación hecha a finales del siglo XIII. (De este edificio no se hizo ningún estudio, sólo se visualizó aproximadamente un metro de muro a tocar la iglesia).
También se exhumaron y estudiaron varios esqueletos, fragmentos cerámicos y utillajes de hierro que se relacionaban con los siglos estudiados.
 Iglesia de San Simeón en la actualidad. (Esquina Sureste)
Iglesia de San Simeón en la actualidad. (Esquina Noreste)

Varias vistas de la iglesia de San Simeón tal como podría ser en la primera fase.
Podemos observar la puerta al lado Sur y el ábside en Poniente, una nave peligrosamente abierta por Levante y una clásica cubierta con envigado y tejas. La altura del edificio es supuesta ya que no hay ningún tipo de información que lo indique; en cuanto a la puerta se ha construido con simple dintel porque no creo que hubiera presupuesto para un modelo que incorporase tímpano.
Iglesia de San Ponç (primera fase)
Es una iglesia románica que está sumergida en el fondo del pantano que le da el nombre. No hay fotos, planos ni mucha historia que hable de la iglesia de San Ponç. Queda tan poco en pie que para poder verla, el pantano debería estar casi vacío, a diferencia de otras iglesias sumergidas que un día u otro se puede ver el campanario. De ahí que no haya fotografías.
En el año 1987 Xavier Sitjes, escribió un trabajo sobre las cuatro iglesias con ábsides contrapuestos que consideraba que tenía Cataluña "... Esta iglesia [hace referencia a San Ponç de Clariana] como una curiosidad por tener dos ábsides ya llamó la atención de Cesar-August Torras, a principios de siglo; [Se refiere al siglo 20] después, hace pocos años, [1979, El románico del Solsonès], fue publicada por Vidal-Vilaseca, los cuales, sin embargo, en mi opinión, dieron una errónea descripción del contra ábside, al no tenerlo por tal y un gráfico de la planta que no se corresponde con los restos visibles ... [la iglesia] consta citada por primera vez en 1068 en una concesión de franquicias a los habitantes del Valle de Lord, por parte del conde de Urgel Ermengol IV, pero se refiere, evidentemente a un templo anterior al actual, ya que éste es necesario datarlo en el siglo XII ... "
El artículo iba acompañado de una planta de la iglesia y una fotografía de una parte del contra ábside. 


Varias vistas de la iglesia de San Ponç tal como podría ser en la primera fase.
El conjunto de planos muestra la iglesia de Sant Ponç tal como podría ser en la primera fase:
  • Puerta de acceso en el lado Sur. (Posiblemente sin tímpano, solo dintel) 
  • Ábside a levante con ventana de simple derrame. 
  • Arco diafragmático en el centro de la nave para poder utilizar árboles más cortos y facilitar las tareas de mantenimiento (la nave hace unos seis metros de largo y quizás sería difícil encontrar árboles tan largos) 
  • Paredes de unos 80/90 centímetros de espesor, suficientes para las dimensiones del templo. 
Iglesia de San Simeón (segunda fase)
Hemos leído como San Simeón fue ampliada con un nuevo ábside en el lado de Levante donde trasladaron el santuario, para la gente de la época era mucho más fácil construir un segundo ábside que alargar la nave y cubrirla con una bóveda. Alargar la nave, significaba construir tres nuevos muros, un encofrado y luego la bóveda y tejado, mientras que construir un ábside era tan sencillo para ellos como construir una barraca de viña que estaban hartos de hacer y cualquier vecino de la parroquia lo podía intentar. Además no podemos olvidar la forma trapezoidal de la nave que obligaba a construir una bóveda muy compleja para la gente del país. Así que tomaron la anchura máxima de la nave y éste fue el radio exterior del nuevo ábside.

Iglesia de San Simeón de Centelles en la segunda fase.
El estudio arqueológico demostró que aún así el edificio tuvo una vida corta. El Mas Centelles, que da nombre a la iglesia, pronto hizo un nuevo edificio en otro lugar y aprovechó todo lo que pudieron de los restos de esta iglesia.
Iglesia de San Ponç (segunda fase)

Podemos entender la necesidad de ampliar la nave, cuando se tiene un mayor número de feligreses en la parroquia. Normalmente alrededor de la nave había una banqueta de piedra donde reposaba la gente de mayor edad para oír la misa, lo tiene San Simeón y también lo hemos visto en San Miguel de Grevolosa. Reformar la nave, normalmente consistía en cubrir la nave con bóveda de piedra y hacerla más grande. El primer problema es que al engrosar los muros para que aguantaran la bóveda, desaparecía el banquillo de piedra y unas cuantas plazas para los fieles, esto conllevaba la necesidad añadida de tener que ampliar la nave para aumentar la capacidad del edificio.
Es verosímil que en San Ponç hicieran exactamente lo mismo que hemos visto que hicieron en San Simeón: no alargar la nave y cubrirla con bóveda, sino construir un segundo ábside con un radio exterior igual a la anchura máxima de la nave.
La falta de documentación y de estudio arqueológico del edificio, no permite demostrar en qué orden se hicieron estas reformas a las dos iglesias. Es decir cuál fue la primera y cuál lo copió.
Fotografía del contrabisis cedida por el Sr. Xavier Sitjes.

Iglesia de San Ponç de Clariana en la segunda fase.
Conclusiones
El siguiente conjunto de planos, extraídos de diversos trabajos de D. Xavier Sitjes, nos permite comparar las plantas, nos maravilla la similitud de ambas iglesias, da la sensación de que construyeron una de las dos iglesias (primera fase) y se apresuraron a construir la segunda. Parece que anotaron longitud y luz de la nave, radio del ábside y posiblemente las diferentes alturas, pero cuando llegaron a San Simeón ya no se acordaron en que lado tenían que construir el ábside y la nave les salió como buenamente pudieron y ni siquiera pensaron en instalar un arco en medio de la nave para aguantar la cubierta. 
O debido a los problemas de San Simeón, San Ponç les salió mejor.
San Ponç (plano superior) San Simeón (plano inferior)
Las partes idénticas las encontramos marcadas en rojo y las diferencias en azul, podemos observar que en San Simeón tuvieron que aumentar el radio del lado de Levante (lado derecho) para acoplarse mejor a la forma trapezoidal de la nave; al mismo tiempo sobrepasaron el radio unos 20 centímetros para obtener un poco más de espacio para el santuario, incluso incorporaron unos escalones para acceder y darle más majestuosidad.


San Vicente de Ladernet (3era. parte, iglesia románica)

Con esta nueva entrega termina la trilogía dedicada a San Vicente de Ladernet, en esta tercera parte veremos la reconstrucción total del edificio en formato románico.

(acceso a la primera entrega)
(acceso a la segunda entrega)
San Vicente de Ladernet es una iglesia que se encuentra a medio camino de la carretera que va de Balsareny a Súria (Provincia de Barcelona), en un desvío dirección Castellnou de Bages por las montañas, a tocar el arroyo de Conangle. Conserva los restos del perímetro de la nave, del santuario y de una torre añadida en época posterior.
En el lado Norte del santuario todavía se puede ver una hornacina adornada con opus spicatum, también encontramos la misma decoración en el muro Sur de la nave, en el lado izquierdo, cerca de donde estaba la puerta de acceso. Gracias a unas tareas de limpieza y consolidación de muros y arcos que se hicieron a partir de los años 70, se han mantenido algunos arcos prerrománicos o la forma que habrían tenido.
El santuario está muy esbiajado hacia el Norte y recuerda la pequeña iglesia de San Pedro del Puig de Súria que se encuentra también por aquel lugar, aunque como que en ésta iglesia aun se está trabajando en estos momentos en su estudio y limpieza, no sale en ninguno de los libros que tradicionalmente hablan del prerrománico catalán. El ábside de Ladernet ya iría cubierto con bóveda como lo hemos encontrado en Grevolosa y era habitual hacerlo de esta manera con el fin de proteger el santuario que en el fondo era el lugar más sagrado.
El arco triunfal nos ha llegado en buen estado y está construido con losetas delgadas que ya nacen en las impostas, realzando o peraltando el arco hasta el semicírculo y continuando el mismo estilo constructivo a lo largo de todo el arco. No podemos hablar de un arco visigótico donde la curvatura se prolonga más o menos 1/3 del radio por la parte baja, sino de un arco clásico de medio punto.
Hemos visto en la primera entrega que la nave de Ladernet tiene unos 9,50 metros de largo por un poco más de tres de ancha, que iría cubierta con un tejado a dos aguas, pero debido a su longitud, posiblemente llevaría un arco diafragmático en el medio de la nave. La reforma integral del edificio que se hizo a partir del colapso del santuario, comportó, según determinó el amigo Sitjes en un reforzamiento de la nave con la incorporación de un segundo muro con una serie de arcos donde poder apoyar una bóveda pétrea, que no nos ha llegado.
Eduard Junyent que copia Xavier Sitjes nos dice en «La arquitectura religiosa antes del románico": ".... A pesar del considerable grosor de los muros, la construcción era débil y pronto hubo una reconstrucción de la bóveda del santuario y reforzamiento de los cuatro ángulos de los muros ... » y continúa más allá:" ... estas reformas podemos fecharlas alrededor del 1038 ... ».
El Sr. Sitjes en «Las iglesias prerrománicas del Bages, Berguedà y Cardener», nos dice refiriéndose a las obras realizadas en el año 1038: "... obra que creo que he podido identificar [nota al pie 46: Sitjes. Iglesias románicas ...] como de cobertura de la nave antigua con una bóveda, en lugar del envigado originario, cargada sobre arcadas en los paramentos internos de la nave, y asimismo en la cabecera donde la bóveda primera debió haberse desplomado ... » El libro donde nos envía, no dice nada de estas obras, sólo habla de una torre que veremos en unos momentos.
La reforma en época románica comportó también construir una nueva bóveda en el santuario. Ya hemos visto en la primera entrega la complejidad que conlleva determinar el radio y como la hicieron aguantar sobre las hornacinas, la reforma acabó con la construcción de una maciza torre que hacía las funciones de contrafuerte del lado Sur de la bóveda. Se aseguraron de que por ese lado la bóveda no colapsaría nunca más.
Las cubiertas también tuvieron un cambio radical, eliminaron toda la carpintería, susceptible de quemarse y encima las dos bóvedas apilaron tierra compactada cubriéndolo todo con una serie de losas planas de piedra.
La altura de la torre adosada al santuario y solidaria en el muro Sur, oscila según la apreciación de quien la ha visto entre los 5 y 8 metros, la altura exacta actual de la torre medida con aparatos láser es de 8.30 metros en el sillar más alto.

La secuencia de planos nos muestra varias partes del edificio románico tal como nos lo explica el Sr. Sitjes:

  • (Línea superior) la bóveda románica encima de la galería de arcos, que personalmente no he sido capaz de verlos en la obra;
  • (Línea inferior) la torre que hace de contrafuerte a la bóveda del santuario y el doble acceso desde el santuario y desde la parte Oeste, podemos apreciar la pequeña hornacina que hay encima de la puerta de acceso y el pequeño armario que hay entre los dos arcos.
 

Imagen clásica de San Vicente de Ladernet (lado Este) y torre vista desde la nave (lado Oeste)
 

Varias vistas del interior de la torre.


Extremo izquierda lado Oeste (portada); centros lado Norte (acceso al santuario) y derecha lado Este (ábside)

Extremo izquierda lado Este (ábside) centros lado Sur y derecha lado Oeste (portada)

El Sr. Xavier Sitjes en "Las iglesias prerrománicas del Bages .." nos comenta que Ladernet sale mencionado por primera vez en el año 1038 en el testamento de Ingilberga de Balsareny (madre del obispo Guillem de Vic), en el documento, la testadora deja un mancuso, que llegaron a ser dos por la obra y dedicación de la reconstrucción de la iglesia de Ladernet. (Nota: un mancuso es una moneda de oro del siglo XI)

Se entra en la torre por una puerta que da a poniente adornada con tímpano y dintel, también se puede acceder desde el santuario de la iglesia. Recordemos que la primitiva bóveda colapsó precisamente por este lado Sur del santuario como se pudo ver en la segunda entrega de este trabajo.
Existen distintos tipos de torres: el campanario; la torre de vigia o la torre de defensa. De torre campanario tenemos los ejemplos de Ripoll o las iglesias de la Vall de Boi, entre muchos otros; de torres de vigía tenemos la que estamos estudiando de Ladernet o de Olius y de defensa, podríamos encontrar las torres cilíndricas de Fals (foto lateral). Las torres de vigía tendrán unas sencillas aberturas a cada lado de la parte alta de las torres y una construcción más endeble. Las torres de defensa acostumbran tener el acceso a bastante altura y un espesor en la parte baja superior al metro y medio. Lo que intenta mostrar la maqueta es una torre de vigía donde se ha incorporado una pasarela de madera fijada en la parte alta de los muros y que daría la vuelta por todo el perímetro, accediendo por una escalera bastante vertical (conocida como escalera de barco, que se tiene que subir y bajar de cara a los escalones)
Francesc Villegas en "El Románico del Bages" nos dice "... en el siglos XVI o XVII, cuando parece que en el lugar había monjas o solamente donadas, la torre fue elevada y en el interior de la parte superior fue construida una estancia o refugio, al que se entraba por la cubierta de la iglesia. "
No soy capaz de imaginarme a un puñado de monjas de todas las edades arremangándose los hábitos y corriendo por los tejados para escapar de un grupo de hombres fuertes y jóvenes y entrando en la torre por la ventana que se puede ver en la fotografía.
El siguiente conjunto de planos nos permite entender cómo podía ser la iglesia de Ladernet en el momento de mayor plenitud; el cuerpo superior de ventanas no existe y se han añadido en los planos y en la maqueta para terminar la torre de una manera digna.


Los planos nos permiten ver diferentes vistas de la iglesia en su versión románica.



El collage de fotos de la maqueta de la etapa románica nos permite ver varias partes tanto del exterior como del interior, nos hemos ayudado de una ligera estructura de madera para poder ver el interior y como la galería de arcos hace de soporte a la bóveda de la nave; también abriendo el campanario podemos ver su interior y el paso al santuario 
prerrománico.



Con este nuevo collage de fotos de las diversas maquetas que nos han permitido ver la evolución de la pequeña iglesia de Ladernet hasta el estado actual de pura ruina, termino esta trilogía.


Medidas del edificio:
VA
metros
maqueta
Diámetro de la bóveda románica:
3 2/4
2,90
5,80 cent.
Luz interior nave románica:
3,00
2,64
5,20 cent.
Altura total de la torre hasta la cubierta:
14.00
11.50
23.00 cent.
Altura total de la torre:
10,00
8,20
16,40 cent.
Anchura exterior de la torre (sur):
5.00
3.90
7.80 cent.
Anchura exterior de la torre (Oeste):
4.00
3.50
7.00 cent.
Luz interior torre:
2 2/4
1,90
3,80 cent.
Altura total ábside románica hasta la cubierta:
 5.00
4.10
8.20 cent.
Luz interior ábside románica:
 1 3/4
1,50
3,20 cent.

Dimensiones de la caja de la maqueta 40 x 28 x 6,5 cent.